Nuestra suerte no se halla fuera de nosotros sino en nosotros mismos y en nuestra voluntad.

JULIUS GROSSE

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23 marzo 2009

Dos alumnos de 2º de Bachillerato 'B' opinan sobre la obra de Baroja, El árbol de la ciencia:






El árbol de la ciencia me ha parecido un libro entretenido. Es una biografía de un estudiante y cuenta en cada momento lo que pasó y lo que siente.
En algunos momentos, me da pena del protagonista puesto que su vida familiar fue dura. El pesimismo de Andrés influye en ello; además, es huérfano de madre y se le muere un hermano; por si fuera poco, la muerte de su mujer y futuro hijo.
Todo ese sufrimiento termina con su muerte trágica y la verdad es que, cuando lees su vida, da tristeza; sólo te alegras un poco por su vida cuando aprueba su carrera, cuando se enamora y se casa… pero como todo termina trágicamente.
En el libro, se dan situaciones con las cuales me he sentido identificada como, por ejemplo, cómo te enamoras de la pretendienta de tu amigo o cómo las personas, con avaricia, ansían tener más y más o, por ejemplo, cómo te fallan los amigos.
En resumen, yo animaría a las personas a las que les gusta leer y a las que les gusten las biografías de personas con una vida no muy agraciada que leyesen este libro.
Un último detalle que me ha parecido emocionante es cómo llega a terminar la historia: para mí no debería terminar así y debía haber tenido una vida feliz hasta su muerte para ver, feliz, crecer a su hijo y a su mujer.
Sara Alvarado López

El libro me ha gustado porque habla filosóficamente de la vida y hace pensar y reflexionar sobre la vida. Gran parte del libro es la vida real del autor.
Cuando me propusieron leerlo, me pareció un libro aburrido y que se me haría pesado porque es bastante largo pero, a medida que iba leyendo, me gustaba más. Me gusta el vocabulario y la forma de expresar lo que siente Baroja aunque algunos conceptos no los he entendido.
La verdad, es interesante la vida de Baroja plasmada en el libro y me resultó amena la lectura porque me transmitía tranquilidad y un grado de honestidad muy grande.
En cierto modo, también me ha ayudado por la situación histórica del libro, ya que transcurre a finales del s. XIX y hace aclaraciones de esa época. Me ha enseñado cómo se vivía en esa época y me alegro de las facilidades que hay hoy en día.
La conversación que tuvieron Hurtado y su tío sobre el árbol de la ciencia y de la vida fue un poco pesada pero muy productiva por su forma de ver la vida con esa filosofía; me impactó y ayudó mucho. El único fallo que le veo es que no es apta para un lector impaciente.
Jesús Martínez Oviedo

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